martes, 13 de enero de 2026




MÉTODO PRÁCTICO PARA ESPANTAR VISITAS LATOSAS.

De  “EL HOMBRE MAS MALO DEL MUNDO”

Reedición digital.
(Primera edición: “Ediciones Oox”, 1978.
Reediciones hasta el año 2005: 13.)
Ilustraciones: Luis Domínguez Salazar y fotos de O.G.


​LA DECLAMACIÓN. Apenas la visita haya tomado asiento, dígale que ahora tendrán oportunidad de escuchar una sesión de poesías recitadas por sus cuatro hijos (mejor si están en la edad en que cambian la voz); inmediatamente póngalos a leer en voz alta poemas como: “Vuelta a la Patria”, “Silva a la Zona Tórrida”, “Las uvas del tiempo” y poemas escogidos de Bécquer. Para hacer más chocante la velada hágales repetir toda la estrofa cada vez que se equivoquen.
​CAFÉ SALADO. - Un sistema con muy buenos resultados es servirles café salado. La mayoría tiene que bebérselo por educación, aunque sienta ganas de vomitar. Este método no surte efecto y puede ser contraproducente si la visita es gente a la que gusta beber café salado.
​COMIDAS EXÓTICAS. - Sirva como pasapalo entre pedacitos de queso amarillo, unos tortolitos de jabón del mismo color y picados de la misma manera; cuando el intruso coja uno, por cortesía se lo comerá disimuladamente con mucho cuidado. Si es de los que se quedan a comer, ponga platos fuertes como: ensalada con aceite de hígado de bacalao, sopa de frutas, tomates rellenos con huesos picaditos, huevos fritos en aceite “3 en 1”, refrescos a base de ají, esponjas de fregar horneadas con una crema de harina y polvo para lavar platos.
​SILLAS METÁLICAS. - El tradicional método de sentar a los recién llegados en sillas metálicas les hace durar poco tiempo en el lugar, sobre todo porque al rato les da una sensación de estar esperando turno en el Seguro Social que no hay ser humano que lo resista.
​SOLTARLE A LOS MUCHACHOS: Si tiene Ud. muchachos entre tres y cinco años, basta que les moje la mano en un almíbar preparado bien espeso para esa oportunidad; luego se las unta de tierra y los manda a jugar al salón donde están las visitas. Cuando los niños se monten sobre las personas y les toquen la cara y las ropas con las manos asquerosas, Ud., limítese a llamarlos por su nombre en un tono recriminatorio pero no muy enérgico.
​QUÍTELES EL AGUA. - Deles a comer con las manos frituras, manís y mereyes resalados, dulces cremosos, pero al momento de terminar dígales: “Tenemos tres días sin una gota de agua ni para tomar”. No se ha determinado que es lo que les hace ir primero: si la sed o las manos llenas de grasa y dulce.@

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