domingo, 25 de enero de 2026

 






UN MENDIGO DIFÍCIL

 

    

De “EL HOMBRE MAS MALO DEL MUNDO”.

Reedición digital.

Primera edición:1978.

Edición en papel de aluminio: 2023

Ilustración: Luis Dominguez Salazar                        

    


             - Deme una limosna, señor.

-       Deje ver si cargo sencillo, buen hombre, porque creo que no tengo.

-       ¿Y quién le ha pedido sencillo? ¿Qué se cree Ud. que soy yo?

-       Bueno perdóneme, pero es que no tengo...

-       ¿Cómo que no tiene? ¡Revise! Algo debe tener.

-       Caramba señor, excúseme pero sólo tengo este medio, tómelo.

-       ¿Un medio? ¿Pero qué se ha pensado usted? Está muy equivocado si cree que me va a sobornar.

-       Pero si yo no le he tratado de sobornar... Yo no he hecho nada.

-       ¿Cómo que no ha hecho nada? ¿Usted piensa que me voy a quedar callado con un medio asqueroso? En veinte años que tengo pidiendo, jamás me insultaron de esta manera. Su actitud es desvergonzada y humillante. Un hombre que en plena época de inflación da un medio debe tener algo muy sucio en ese corazón. Así no se ofende a un mendigo, se lo diré a todo el mundo: ¡Este hombre me dio un medio! ¡Este hombre me dio un medio!...

-       Sssss, baje la voz yo no quise hacerle mal, pero es que no tengo...

-       Muéstreme la cartera, no crea que me va a engañar como a un ciego.

-       Bueno, si insiste...

-       Claro que insisto; es un derecho; si usted dice que no tiene, pruébelo.

-       Está bien, pero baje la voz. Mire...

-       ¿Qué es eso?

-       Es una moneda chilena, no vale nada, es recuerdo de un viaje.

-       ¡Deme acá!... ¿Y eso?

-       Es mi cédula.

-       Déjeme verla, a lo mejor la cédula es falsa y me enredo por usted.

-       ¿Ya la vio?

-       Sí, coja su porquería, yo no acepto cédulas... ¿Y eso allí doblado? ¿No es un billete de a 10 bolívares?

-       Sí, pero eso no... no.

-       ¿Le falta coraje para darme diez bolívares, verdad?

-       Bueno le confieso que sí, yo soy un hombre pobre y eso lo tengo guardado desde hace mucho tiempo.

-       ¿Pobre? vamos a ver, ¿cuánto gana?

-       600 bolívares mensuales.

-       ¿600 bolívares y no se atreve a darme 10? ¡Desgraciado! ¡Inmundo! ¡Muerto de hambre!

-       Sssss...por favor, está bien, cójaselos.

-       No me mande a callar porque no cojo nada.

-       Bueno, disculpe, pero debo irme...

-       ¿Y no me va a dar más nada de limosna?

-       Pero es que no tengo más, señor...

-       ¿Y ese anillo?

-       ¡Ah, no, eso no! ese es el de mi matrimonio, y tiene para mí un gran valor sentimental.

-       ¿Y a mí qué me importan sus sentimientos? ¿Cree usted que un mendigo podría vivir si aceptara que cualquier idiota le negara algo alegando valor sentimental? ¡Quédese con el sentimiento y deme el anillo de limosna! ¡Hipócrita! ¡Foca! ¡Hurón!

-       Sssss, pero señor...

-       Mi limosna o lo digo todo.

-       Bueno, quédeselo, pero yo me voy...

-  Sí, váyase, no quiero verlo por aquí; hombres como usted humillan la institución de la caridad; lárguese, que se lo diré a todos los mendigos del barrio...

-       Bueno, está bien, perdone... perdone...  

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